NEVER AS YOUNG AS TONIGHT


As Rant Casey once said, the future you have today is not the same you'll have tomorrow. So, for whatever tomorrow inspires me to write, I'll live today.

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just an outlet of somesort where my keyboard can open up the world I see, for those who care to adventure in it.

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25/8/10

Las gomas de mi infancia, PARTE 1


Cuando hablaba de gomas, hablaba de condones. En algunos paises se llaman asi. Donde creci no lo era, pero mi padre no era de alli y siempre los llamaba gomas. ¿Alguna vez se te ha reventado un condon sobre el testiculo? Sera como cuando estiras una goma y apuntas al pobre cabron que tiene la mala suerte de estar a tu lado en ese momento de creatividad. Supongo que sera un motivo mas por el que lo llamaban asi, pero de pequeño me pasaba las horas muertas en la oficina de mi padre haciendo eso mismo. Afinando mi punteria con gomas. Y los pobres infelices que servian de objetivo, eran los clientes de la sala de espera. Para colmo solian ser gente con esperanzas de encontrar un empleo y no una goma en el ojo explicandoles lo que se siente al reventarse un condon encima. La verdad es que me toleraban bastante bien. Quizas fuera porque tenia mala punteria o porque podia llegar a ser un encanto para extender su paciencia. Pero su paciencia tenia un limite y los cajones de mi padre rebosaban de gomas. Y la oficina de mi padre tenia muchos cajones y yo mucho tiempo libre para usarlos.

Siempre me pregunte porque tenia tantas gomas. No le veia usarlas nunca, pero a cada mes que pasaba, algunas cajas desaparecian y se encargaba de reponerlos como algo prioritario. Era pequeño y por mucho que me cuestionase cosas sabia que eran cosas de mayores. Paso el tiempo, y paso la edad de tirarle gomas a los clientes. La oficina de mi padre cerró, y mi padre se fue. No se donde, bueno, no lo sabia entonces. Se pasó muchos años fuera, y no supe donde se fue, ni cuando volveria. Ni siquiera supe por que tenia tantas gomas. Hasta perdi el interes en eso y me obsesione con otras cosas que suscitaban mas interes a esa edad. La masturbacion, por poner un ejemplo.

Echaba el pestillo y la musica la ponia a todo volumen tal que no oia a mis padres. Si yo no les oia a ellos, ellos no me oian a mi. Esa era mi logica desde que tenia doce años. Antes de eso, no me habia detenido a pensar en la propagacion del sonido. En aquella epoca pensaba que con cerrar la puerta impedia la entrada a mi madre y evitaba que escuchase los ruidos de las peliculas de madrugada de Antena 3. Craso error. Mas de una vez me encontre siendo sermoneado por una ex-hippy adicta a la cocaina, acerca de lo malo que era ver esas peliculas denigrantes hacia las mujeres. Ignoraba que yo ya hubiera visto lo que guardaba en su mesa de noche bajo los calcetines. Me acuerdo de aquella vez que me mando a por un par de calcetines de papa para usar de trapos. Las luces estaban apagadas y las ventanas tapadas. Meti la mano para sentir como una mitad del fondo del cajon se hundia, elevandose la otra mitad.Levante la tapa y saque de su interior un objeto semiblando como un bate de beisbol de gomaespuma, pero no tan largo. Estaba conectado a un cable y no logroba sacarle forma. Lo lleve al baño para encontrar entre mis manos un conejo de silicona morado, con una base metalica. A la edad de doce años, habia visto suficientes peliculas porno para saber lo que era. Tambien era de goma y queria tirarlo. Despues de guardarlo en el cajon vomite sobre el suelo y los calcetines viejos de mi padre. ¿Donde coño estaria? ¿Seguro que recolectando gomas?

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